
La vida ya no sigue su camino, se oye
el silencio roto.
El rojo de la alameda tiñe las
aceras... de la alameda.
La libertad en un espasmo perdió su timbre.
El aire recobra la conciencia y llorando
sonríe.
A un paso de la vida.
Callan los pulmones mientras sudan, se rompen...
los corazones.
En la verdad no existe el consuelo
como en cuento de buenas noches.
El espasmo, la verdad, las fracturas y
los silencios
se difuminan a la sombra de los álamos.
A un paso de la muerte.
A 11 de Marzo de 2004